El desarrollo espiritual es una capacidad de evolución innata en todo ser humano. Es un movimiento hacia la unidad; hacia el descubrimiento de las propias potencialidades. Durante siglos, culturas enteras han estado tratando a las transformaciones internas como un aspecto necesario y deseable de la vida. Muchas sociedades desarrollaron rituales sofisticados y practicas de meditación como manera de estimular el crecimiento espiritual. Sin embargo, para algunas personas el viaje de la transformación en su desarrollo espiritual se convierte en una “Emergencia Espiritual”, en crisis en la que los cambios internos son tan veloces y los estados interiores tan exigentes que, por un tiempo, a estas personas les resulta difícil manejarse bien en la realidad cotidiana. Estos individuos rara vez son tratados como si estuvieran al borde del crecimiento interno, sino que, casi siempre son vistos como seres enfermos y se les recomiendan tecnologías que oscurecen los beneficios potenciales que esas experiencias son capaces de ofrecer
Las Emergencias Espirituales pueden darse como estados alterados de consciencia acompañados de emociones intensas, pensamientos extraños, visiones y otros cambios sensoriales, así como también en la forma de diversas manifestaciones físicas. Estos episodios a menudo se relacionan con temas espirituales, incluyendo secuencias de muerte y renacimiento psicológico, experiencias de vidas pasadas, sensaciones de unidad con el universo, encuentros con seres mitológicos y motivos similares. Tanto es el material reprimido que sale a la superficie, que colisiona con las actividades diarias de las personas. Sin embargo, este proceso es potencialmente transformador. Los conflictos internos asociados a una emergencia espiritual no siempre son síntomas de una enfermedad, sino que pueden ser la manifestación de un movimiento interior que es curativo e impulsa a la evolución
Se hace sumamente importante comprender y tratar las emergencias espirituales como etapas difíciles de un proceso natural de desarrollo, ya que pueden resultar curativas tanto emocional como psicosomàticamente, además de producir cambios en la personalidad y convertirse en la solución para muchos problemas de la vida.
En un ambiente que brinde el apoyo necesario, y con una adecuada comprensión, estos difíciles estados de la mente pueden ser extremadamente benéficos, ya que suelen producir una curación a nivel físico y emocional, introspecciones profundas, actividades creativas y cambios positivos en todo el nivel estructural del ser humano.



1 comentarios:
Interesantísimo esto de las emergencias espirituales... yo soy un cero a la izquierda para esto de pscología básicamente porque no me gusta... pero este tema me llamó particularmente la atención.
Saludos Natty, deseo que estés bien.
:D
Publicar un comentario en la entrada