En proceso de creación del nuevo formato de: www.psicologiaintegrativa.com
09 noviembre 2009
26 febrero 2009
El Arte de Escuchar
La escucha intelectual significa que cuando estás escuchando, simultáneamente estas argumentando en tu interior. Estás escuchando y dentro de tí se desarrolla constantemente un debate: sobre si esto es correcto o no. Comparas con tus propios conceptos, con tu ideología, con tu sistema. Así que, constantemente, mientras me escuchas, piensas si confirmo tus ideas o no, si estoy de acuerdo contigo o no, si lo aceptas o no, si te convenzo o no.
¿Cómo es posible que se dé el escuchar de este modo? Estás demasiado lleno de ti mismo, por eso es milagroso que dentro de esta constante agitación seas capaz de escuchar algo. E incluso entonces, sea lo que sea que escuches no será lo que he dicho. No puede serlo, porque cuando la mente está llena de sus propias ideas, colorea todo lo que le llega, no lo que se le está diciendo sino lo que quiere oír. Escoge, descarta, interpreta, y sólo entonces algo penetra, pero tiene ya una forma distinta. Esto es lo que quiero decir con el escuchar desde el intelecto.
Vivimos encerrados en nuestras mentes y llevamos este encapsulamiento donde quiera que vayamos. Veamos lo que veamos, oigamos lo que oigamos, suceda lo que suceda, nunca es transmitido a la consciencia interior directamente. La mente permanece como barrera entremedio, siempre confundiendo.
Es importante darnos cuenta de esto. Es lo primero para poder profundizar. Esto es lo primero para pasar al segundo estado de escucha: ser conscientes de lo que tu mente te está haciendo. Se entromete. Vayas dónde vayas, va antes que tú. No es como una sombra que te sigue. Tú te vuelves su sombra. Se pone en movimiento, y tú la has de seguir. Va delante tuyo y lo colorea todo. Por eso nunca estás en contacto con la realidad de algo.
Deberías darte cuenta de este fenómeno, de lo que la mente está haciendo. Pero no lo haces, porque estamos identificados con la mente, nunca creemos que la mente está haciendo algo. Cuando digo algo y no encaja totalmente con tus ideas, nunca piensas que sea la mente la que no encaja con lo que digo.
Te identificas con una idea o con un proceso mental. Y es extraño, porque tan sólo dos días antes ese pensamiento no era tuyo. Lo oíste en algún lado, ahora lo has absorbido y se ha vuelto tuyo. Y ahora este pensamiento te dirá: «No, esto no es lo correcto porque no encaja conmigo». No percibirás la diferencia de que es la mente la que está hablando, de que es la memoria la que está hablando, de que es el mecanismo el que está hablando. No sentirás que «Debo permanecer distante».
Incluso si tienes que comparar, si tienes que juzgar, debes permanecer distante, separado de tu memoria, de tu mente, de tu pasado. Pero hay una identificación sutil: «Mi mente soy yo». Por eso digo: «Soy un Judío» o «Soy Católico» o «Soy hindú». Nunca digo: «Mi mente se ha desarrollado de tal forma que mi mente es hindú». Este es el hecho: tú no eres hindú. ¿Cómo puedes ser tú un hindú? Sólo la mente lo es. Si tú fueras hindú no existiría posibilidad alguna de transformación.
La mente puede ser cambiada y tú debes ser capaz de cambiarla. Si te identificas con ella, pierdes tu libertad. La mayor libertad es liberarte de tu propia mente. Lo más grande, lo digo: liberarte de tu propia mente. Porque es una dependencia sutil, tan profunda que nunca percibes que es una dependencia. La prisión misma se vuelve tu casa.
La gente llamada religiosa siempre recuerda: «No somos el cuerpo». Nunca recuerdan. «No somos la mente». Y el cuerpo no constituye esclavitud ninguna. ¡La mente es la esclavitud! ¡Tu cuerpo no es una esclavitud en absoluto! Tu mente lo es. Y, de verdad, tu cuerpo proviene de la naturaleza, de lo Divino, y tu mente proviene de la sociedad. Por eso el cuerpo posee una belleza, pero nunca la mente. La mente siempre es algo feo. Es una cosa cultivada, un falso montaje. El cuerpo constituye una dimensión maravillosa. Y si puedes desprenderte de la mente, no percibirás conflicto alguno con el cuerpo. El cuerpo se transforma en una puerta hacia algo más grande, hacia la expansión infinita. No hay nada desagradable en el cuerpo. Pero la gente llamada religiosa está siempre en contra del cuerpo y a favor de la mente. ¡Y han creado tanto revuelo! ¡Han creado tanta confusión! Y han destruido toda sensibilidad, porque el cuerpo es la fuente de toda sensibilidad. Si decides empezar a ir en contra del cuerpo, te vuelves un insensato.
La mente es sólo una acumulación de conocimiento del pasado, de información, de experiencias. Es sólo un ordenador. Estamos identificados con él. Uno es cristiano, uno es hindú, uno es comunista, uno es católico, uno es esto y lo otro, pero nunca se es uno mismo, siempre identificándote con algo, de alguna manera. Recuerda esto: mantente alerta y crea una distancia entre tú y tu mente. Nunca crees distancia entre tú y tu cuerpo. ¡Crea una distancia entre tú y tu mente! Te sentirás más vivo, más como un niño, más inocente y más consciente.
Por eso lo primero es crear una distancia, esto es, no identificarse. Recuerda que no eres la mente y entonces el primer tipo de escucha cambiará hacia el segundo.
El segundo es emocional, compasivo, profundamente sentido. Es una actitud amorosa. Estás escuchando música u observando una danza; no te acuerdes del intelecto, empiezas a participar. Cuando estás viendo una danza, tus pies comienzan a participar; cuando escuchas música, tus manos empiezan a participar, empiezas a volverte parte de ella. Este es un modo de escuchar desde el sentimiento; más profundo que el intelecto. Por eso es porque, siempre que eres capaz de escuchar con tu corazón y sentimientos, te sientes dichoso, te sientes transportado a algún lugar. No estás en este mundo. En realidad, estás en este mundo, pero sientes que no estás en este mundo. ¿Por qué? Porque no perteneces al mundo del intelecto. Se abre una dimensión distinta, empiezas a estar activamente en ella.
El intelecto es siempre un observador desde afuera, nunca desde dentro. Por eso, cuanto más crece lo intelectual en el mundo, más nos volvemos pasivos observadores. En todo. No bailarás, verás a otros bailar. Si esto sigue así como va ahora, día a día, pronto no vas a estar haciendo nada. Tan sólo observarás a los demás hacer. Esto se hará posible algún día: no amarás. Se ha vuelto realidad, ahora. Observas a los demás como aman. ¿Qué es lo que estás viendo en una película? ¡A los otros amándose! Eres tan sólo un observador. Un observador pasivo, muerto. Contemplas cómo juegan los demás. Observas a los demás como cantan, cómo bailan.
Empieza a participar. Te digo que comprenderás más si comienzas a participar porque en el instante en el que te mueves con el sentir, tu mente está abierta. Más abierta que cuando estás en constante disputa. Está abierta, receptiva, invitando.
Así es cómo uno puede escuchar a través del sentimiento. Pero hay todavía algo más profundo que el sentimiento y a esa profundidad yo la llamo escucha total. Con todo tu ser, porque el sentimiento es, de nuevo, una parte. El intelecto es una parte, el sentimiento es otra parte, la fuente de acción es otra. Hay muchos componentes en tu existencia, en tu ser. Puedes escuchar con el sentimiento mejor que con el intelecto, pero aún sigue siendo sólo con una parte. Y cuando escuchas con tu sentimiento, el intelecto se va a dormir, pues en caso contrario molestará. ¡Se va a dormir!
El tercero es la escucha total, sin apenas participar en ello, sino siendo uno con ello. Un modo es contemplar la danza con el intelecto; otro es sentir la danza y empezar a participar en ella. Sentado en tu asiento, el danzador danza. Comienzas a participar, empiezas a llevar el ritmo. Y el tercero es volverse la danza misma. No el danzador, sino la danza. La totalidad del ser está implicada. No estás afuera siquiera para percibirlo: ¡Tú eres ello!
Así que recuerda que el conocimiento más profundo es posible sólo cuando te vuelves uno con algo. Mediante la fe.
¿Cómo llegar a ello? Sé consciente de tu intelecto, desidentifícate de la mente. Luego viene el segundo: el sentir. Sé consciente de que el sentimiento es sólo una parte y todo tu ser yace muerto. La totalidad no está ahí, así que trae la totalidad a ello. Cuando la totalidad se hace presente no es que se reniegue del intelecto o que se reniegue del sentimiento. Ellos están ahí, pero ahora están sumidos en una diferente armonía. No se niega nada. Todo está ahí, pero ahora según un esquema distinto. Todo el ser participa, está en ello, se ha vuelto ello.
Por eso, cuando escuchas, hazlo como si te hubieras convertido en el escuchar en sí. Cuando digo algo, déjalo que penetre en ti sin lucha, sin emotividad, sino de un modo total. ¡Sé ello! Déjalo que entre. ¡Que vibre, sin resistencia, sin sentimiento, pero con plenitud! Experiméntalo y comenzarás a vivir una nueva dimensión de la escucha. Y esto no sólo es válido para el acto de escuchar: lo es para todo. Puedes comer así, puedes caminar así, puedes dormir así, puedes vivir así.
Así que cuándo digo escucha totalmente, quiero decir esto.
Publicado por Natalia N. Meirone en 11:59 AM 0 comentarios
Etiquetas: Osho, Transpersonal
22 febrero 2009
Sobre el Humor...
..."El sentido del humor es una parte esencial de la totalidad del hombre. Lo mantiene saludable, lo mantiene joven, lo mantiene fresco.
Por siglos la gente triste es la que ha dominado la religión. Ellos han expulsado la risa de las iglesias, de las mezquitas, de los templos. El día que la risa vuelva a entrar a los lugares sagrados, éstos serán realmente sagrados, porque estarán completos.
La risa es la única cualidad que distingue al hombre de otros animales. Sólo el hombre puede ver lo ridículo, lo absurdo. Sólo él tiene la capacidad y la conciencia de ver la broma cósmica que es la existencia. Es una broma cósmica, no es un asunto serio”
Excepto tu cuerpo, no existe otro templo en el mundo".
Publicado por Natalia N. Meirone en 10:54 PM 0 comentarios
08 febrero 2009
¿Qué son las Flores de Bach?
El punto fuerte de la terapia floral radica en la normalización de los trastornos psíquicos y en la resolución de los conflictos internos, así como en la mejoría del dolor físico con causas psíquicas reconciliables o síntomas concomitantes. Las Flores de Bach no solo son adecuadas para el tratamiento armonizador psicofísico en enfermedades de todo tipo (en ocasiones de modo adicional al tratamiento médico) sino también para cuidar la salud y llevar una vida sana.
Uno de los aspectos más notables de la terapia floral de Bach, es la búsqueda y el tratamiento del origen verdadero de la enfermedad. Cuando nos enfermamos, normalmente buscamos un remedio rápido y eficaz para sentirnos mejor, pero casi nunca nos ponemos a pensar en el verdadero origen de esta enfermedad. Por ejemplo, si nos da gripe, normalmente lo asociamos con algo externo, como lo es el virus de la gripe o el que nos hayamos mojado, tomado un helado, etc. Estos factores pueden ayudar a que nos enfermemos, pero no siempre que nos mojamos o convivimos con una persona con gripe nos enfermamos, por lo cuál claramente debe existir un factor aparte de la experiencia que tenga que ver con la adquisición de la enfermedad: Las emociones.
Cada vez son más las investigaciones que comprueban lo establecido por el Dr. Bach: Las emociones tienen un efecto profundo en nuestra salud. No solo afectan al sistema inmunológico, sino que crean predisposiciones a muchas enfermedades.
Por ejemplo, emociones como el odio, la envidia y el resentimiento están relacionados con enfermedades como el cáncer y la diabetes. Las enfermedades de la piel se relacionan con la falta de autoestima. Siempre que hay cambios en el estilo de vida hay tensión emocional, lo cual debilita el sistema inmunológico, que a su vez propicia el desarrollo de enfermedades.
Es allí donde las flores de Bach muestran su valor. No solo sirven para resolver el problema emocional, sino también la causa emocional de la enfermedad. Mientras algunas terapias pueden simplemente aliviar los síntomas, las Flores de Bach resuelven su verdadero origen.
No por esto debe de dejar de tratarse la enfermedad a nivel físico, pero si no se resuelve el problema emocional, es muy probable que con el paso del tiempo el problema físico vuelva a aparecer.
Una vez que entendemos que las enfermedades tienen su origen en las emociones, podemos analizarnos a nosotros mismos hasta encontrar cuales fueron las emociones que provocaron la enfermedad. Por ejemplo, si tenemos gripe, podemos recorrer las emociones y experiencias del pasado que nos han llevado a esta enfermedad. Puede ser una simple tensión emocional pasajera, por aspectos familiares, escolares, o de trabajo, pero lo suficientemente poderosa como para debilitarnos y que la enfermedad física se presente. Una vez que tomamos conciencia de ello, es más fácil y rápido superar la enfermedad.
De esta forma, podemos entender a las enfermedades no como castigos o errores, sino como oportunidades de crecimiento y expansión...
Publicado por Natalia N. Meirone en 2:06 AM 0 comentarios
Etiquetas: Flores de Bach, Medicina Alternativa
23 enero 2009
IPMT 2009
Orientación Antroposófica
Comuna de Padre Hurtado - Chile
12 al 19 de Enero 2009
Además, este año realicé de manera paralela la formación para psicoterapeutas, la cuál se dictó en el mismo lugar ciertas horas al dia... A partir de este nuevo grupo que ha surgido, han salido también varias ideas, por lo que invito a Estudiantes y Psicólogos interesados en conocer ésta área del saber a que nos escriban a psicologia.antroposofica@gmail.com .
Un abrazo a todos mis compañeros... Para mí ya son mi segunda familia...
Publicado por Natalia N. Meirone en 8:32 AM 2 comentarios
04 enero 2009
[Disfrutando - ME] Relatos de mi 2008
Más que pensar en aquellas cosas que logré y que no logré en este año, quisiera hablar de lo que significó para mí. De aquello que he aprendido y que he podido vivenciar a partir de mis experiencias. Más allá de las experiencias en sí, más allá del significado manifiesto que pudiese describirse. Hablo de aquello latente e inconsciente, aquello más profundo y más interno. Aquello que perdura y se mantiene. Aquello que existe a pesar de no ser observable.
Una de aquellas cosas que más marcó mi año fue el aprender a aceptar. Pero a aceptar desde lo más profundo de mi misma. No es una aceptación sólo desde lo racional o desde la tolerancia, sino una aceptación integrada y holística, que abarca todo mí ser. Una aceptación que se relaciona con lo que el otro cree y es, con lo que yo misma creo y soy, con lo que las circunstancias son y creemos. Por que, aquello que creo y aquello que es, no es lo mismo, y quizás muchos podrían darle una connotación más elevada a aquello que es, pero en mi caso he descubierto que es mucho más importante aquello en que creemos. Lo que es tiene carácter inamovible y es muy difícil de variar, en cambio aquello en que creemos es modificable, puede variar, puede transformarse dependiendo de las experiencias y circunstancias en las que nos encontremos.
Que importante que ha sido poder establecer esta diferencia. Y no sólo establecerla desde mi razonamiento, sino que realmente integrarlo a mi vida. Es algo que siempre supe, que siempre prediqué y con lo cuál me abanderé por muchos años. Pero ahora pasa a formar parte de mi constitución, se encuentra circunscrito en mí libro de vida.
Otra de las cosas que marcó mi año fue el aprender a callar… Por años pensé que ser esencialmente auténtica y honesta tenía que ver con expresar aquello que amo y que no amo, que disfruto y que no disfruto, que tolero y que no tolero. Pensé que ser esencialmente auténtica y honesta tenía que ver con gritar al mundo aquello que no me parecía correcto o aquello en lo cuál consideraba que había errores. Y sí, ser esencialmente honesta para mí sigue siendo hablar aquello que no me parece… Pero ya no hablo desde aquello que me afecta en mi Ego, ya no soy esencialmente honesta cuando me siento pasada a llevar ni agredida. He aprendido que si tomo distancia de momentos en los que soy el centro de críticas e insultos puedo ganar más que si me transformo en protagonista de mi defensa. “Mi descontrol es el control del otro”, y es algo que también ha pasado a formar parte de mi constitución.
No fueron pocos los momentos este año en que fui cuestionada, muy por el contrario. Y tampoco fueron pocos los momentos en que me hubiese gustado hablar y decir cuán equivocados estaban por aquello que creían de mí. Pero descubrí que más allá de cuestionarme a mí, esas personas se cuestionan a sí mismos. Como bien dice la carta IV de Osho: “El rebelde ha descubierto su propia naturaleza verdadera y está determinado a vivir de acuerdo con ella”. Y esto es algo que duele a aquel que aún se encuentra en búsqueda de no sabe que cosa… Ahí radica el problema: Buscar algo que no se sabe que és.
Este año también aprendí la diferencia entre ser auténtica y dañar, y ser auténtica amando. El ser auténtica dañando no me permitía disfrutar mi autenticidad, por que como consecuencia traía daño para otros, y el hacer daño a otros tiene como consecuencia no ser auténtica conmigo misma. En cambio, aprender a ser autentica amando ha traído regocijos en mi vida que llenan de sentido aquellos minutos en que debí callar y esperar.
Callar y esperar… Algo que antes creí tener en mi constitución pero que hoy recién puedo decir que son virtudes presentes en mí. Callo por que me importa el otro, por que quiero entender que es lo que le pasa al otro… Y espero por que sé que en ese esperar la otra persona encontrará algo que agregar a aquello que me manifiesta. Y quizá lo que comenzaba a decirme en un discurso lleno de ofensas sin sentido, se convierta en un espacio de reflexión en donde ambos podamos llegar a un diálogo lleno de amor y comprensión.
Callar y esperar… Por que no todos tienen la capacidad de poder decir en palabras aquello que su corazón les habla. Por que muchas veces la conexión entre el espíritu y la mente no se encuentra despejado. ¿Saben como se llaman esos desvíos existentes entre aquello que queremos decir y que no podemos expresar?: MIEDO. Y el miedo es otra de las cosas que aprendí a amar y respetar.
Hoy el miedo ya no me paraliza… Hoy el miedo ha pasado a ser un aliado en mi propio camino, en mi propia evolución. Miedo es el motor que nos impulsa a la búsqueda de aquello que queremos. El miedo es aquel que nos advierte, no quien nos detiene. El miedo no es el que no me deja avanzar, es el que me ayuda a ser precavida en mi camino y que me muestra posibilidades… Posibilidades que aparecen en el transcurso de nuestra vida y que no las veríamos si no existiese esta emoción.
También fue un año que estuvo cargado de momentos en los que me permití perder mucho. Aunque ese permiso que me brindé a mi misma para perder cosas, me hizo ganar muchísimas otras, sobre todo ganar oportunidades que no hubiesen llegado si es que no hubiera perdido las que tenía.
Creo que de eso está hecha la vida, de momentos y elecciones en las cuáles podemos vernos envueltos en la bruma de lo que creemos que es una mala decisión, pero con el tiempo nuevamente nos permitimos darnos cuenta de que no fue una mala elección, sino que la necesaria para poder llegar a algo más grande y que nos permitirá ser más felices que el momento anterior.
El resultado de haber aprendido a callar lo observo en instantes que he ganado de reflexión, observación y auto-observación... El resultado de haber aprendido a perder lo observo en todo aquello que he ganado este año, sobre todo en aquello que tiene que ver con mi vocación... El resultado de haber aprendido a esperar lo puedo ver en aquello que he recogido durante este tiempo y que tiene que ver con aquello que he buscado y que he conseguido con tanto esfuerzo... Pero sobre todo, el aceptar se manifiesta a partir de estar feliz con todo lo que soy y lo que tengo.
Hoy soy quien quiero ser. Y es un gran logro a los 23 años poder decir esto. Pero por sobre todo, para mí es un gran logro poderme mirar al espejo con una sonrisa y decir “Ésta soy yo".
Mi mantra guía por tantos años cobra más sentido que nunca:
Durch Meinen: “A través de mí”
Publicado por Natalia N. Meirone en 2:47 PM 3 comentarios
19 diciembre 2008
Gritar... Una Hermosa Metáfora
¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los hombres pensaron unos momentos:
"...Porque perdemos la calma..." -dijo uno- por eso gritamos...
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Baba...
¿No es posible hablarle en voz baja?
¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas
pero ninguna de ellas satisfacía a Baba...
Finalmente él explicó:
"...Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho...
Para cubrir esa distancia deben gritar para poder escucharse...
Mientras más enojados estén más fuerte tendrán que gritar
para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia..."
Luego Baba preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente...
¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca...
La distancia entre ellos es muy pequeña...
Baba continuó:
"... Cuando se enamoran aún más ¿qué sucede?
No hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor...
Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo...
Así es ¡cuán cerca están dos personas cuando se aman! ".
"...Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen...
no digan palabras que los distancien más...
llegará un día en que la distancia sea tanta
que no encontrarán más el camino de regreso..."
Publicado por Natalia N. Meirone en 3:15 AM 0 comentarios
17 diciembre 2008
La Vida
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre es importante decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.
Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.
William Shakespeare
Publicado por Natalia N. Meirone en 2:01 AM 0 comentarios
12 diciembre 2008
Relatos de una Ceremonia
Las resistencias empezaban a manifestarse… Mi tos seca no me dejaba sentarme tranquila en el lugar de la ceremonia. Me sentía inquieta, necesitaba pararme, sentarme, caminar, tomar agua… Recuerdo que tomé mucha agua… Y la tos no paraba, y el dolor de mi abdomen era cada vez más fuerte por lo potente de mi tos… Y mis ojos comenzaban a obnubilarse y a dejar un marco de visión cada vez más reducido. Un marco que la experiencia quería ocupar… Mi cuerpo lo sabía, mi espíritu lo sentía… Yo lo veía, se venía algo muy grande.
Llegó el momento en que me entregaron mi vaso… Un pequeño vaso que se sentí tan infinito como el universo… Un vaso que me daba la oportunidad de elegir por segunda vez esa noche: “lo vives o abandonas”… Elegí vivirlo.

Lo demás es historia... Y aún sigo procesándolo...
16 agosto 2008
Nuevamente Publicación en Revista Española
Si bien éste espacio fue creado para compartir diferentes puntos de vista y experiencias respecto de lo que ha sido mi desarrollo profesional, no puedo dejar de emocionarme con pequeños logros que han salido a partir de éste Blog.
Nuevamente
Adjunto el enlace del primer artículo publicado y también el segundo.
18/10/2007 --> Sustitución de Paradigmas
11/08/2008 --> Más Allá de la Sanación
Publicado por Natalia N. Meirone en 11:38 AM 1 comentarios


